Baja un ratito. Octagésimo segundo poema.

Baja un ratito

¡Ven baja un rato del cielo,
dile a Dios que me devuelva a mi lucero!
¡Vive una vida entera conmigo!
necesito más tiempo a tu lado.

No me dejaban hablarte,
y solo te dejaron quebrarte,
estabas perdiendo tu brillo,
y todos te veían como un grillo.
Lamento si me reí cuando estabas ahí dormido,
no quería que te fueras deprimido,
quería que te levantaras,
que me abrazaras
antes de que te sellaran,
y ahí solo te dejaran.

Te dejé un corazón,
para que no perdieras la razón
dime que puedes verlo,
no quería dejarte ahí dentro.
A escondidas te visito cada año,
no quiero causar daño.

Te tengo en mi mente,
te dormiste sin desayunar,
eres único y diferente,
y jamás me viste triunfar.

Estoy cansado, por favor ayúdame a vivir,
no soy el mismo sin ti,
por ti es que sigo luchando,
espero que ahí arriba siempre me estés escuchando.

Créditos: Arise
Adaptación: Doctor Suavecito.

Comentarios